El señor Fernández está en la recepción del hotel Carlos V en Cuzco. El hace un viaje turístico con su familia. Hoy es el tercer día del viaje. Ellos se levantan a las seis y media, se duchan, y luego bajan al primer piso. La señorita que trabaja en la recepción lo saluda.
Buenos días señor Fernández. ¿Cómo está usted hoy?
Muy bien, gracias. Yo estoy un poco cansado. Ayer caminé mucho.
¿Adónde fueron ustedes?
Visitamos las ruinas de los incas que se encuentran en los alrededores de la ciudad. Fuimos en un bus con un grupo de turístas. Yo no sabía que íbamos a caminar tanto.
¿Sacó usted muchas fotos?
Sí, señorita. Al principio tuve un problema. Yo no sabía usar la cámara que mi esposa compró pero uno de los turístas me enseñó a cargar el rollo.
Es una cámara muy bonita. ¿Cómo funciona?
Tienes que apretar este botón para abrir la cámara para cargar un rollo. Después cierras la cámara y un pequeño motor corre la película. Para sacar una foto aprietas este disparador.
¿Cuánto costó la cámara?
Mi esposa dice que ella pagó doscientos cincuenta dólares. A mi me gusta mucho este modelo porque es muy fácil de usar.
¿Tiene usted fotos de las ruinas?
Sí, anoche cuando llegamos a la ciudad, yo llevé el rollo a una tienda para revelar. Tengo las ampliaciones. ¿Quieres ver mis fotos?
Sí, por supuesto. Sus fotos son muy bonitas. Esta foto de sus hijos encima de las ruinas es muy buena.
A mi también me gusta esta foto.
¿Qué van ustedes a visitar hoy?
Vamos a Machu Picchu. El tren sale a las ocho. Tenemos que estar en la estación del ferrocarril a las siete y media. Vamos a desayunar en el comedor del hotel primero. ¿Me puedes decir si la estación está lejos del hotel? Quiero comprar otro rollo de treinta y seis exposiciones y no sé cuánto tiempo voy a necesitar.
La estación no está muy lejos del hotel, pero yo le aconsejo que tome un taxi. Es más seguro. Nosotros vendemos rollos de treinta y cinco milímetros aquí en el hotel, pero solamente tenemos rollos de veinte y cuatro exposiciones. Hay una tienda en la Plaza de Armas donde usted puede comprar rollos para su cámara.
Muchas gracias. ¿Sabes si la tienda está abierta ahora?
Sí, desde luego. Las tiendas que venden cosas que los turístas necesitan abren muy temprano. La tienda que vende cámaras y rollos está cerca de la catedral.
El señor Fernández va a la Plaza de Armas para comprar un rollo. El no sabe cómo rebobinar el rollo que está en la cámara. El señor que trabaja en la tienda lo ayuda. El señor Fernández compra dos rollos. En la tienda de fotos también tienen tarjetas postales con vistas muy bonitas de la ciudad y sus alrededores. El señor compra varas postales para mandar a sus amigos que viven en los EEUU. Después él regresa al hotel. La familia desayuna en el comedor. A las siete y cuarto ellos toman un taxi. Llegan a la estación del ferrocarril en cinco minutos. El guía los saluda y les da los boletos para el tren. Ellos suben y encuentran sus asientos. Pablo, el hijo del señor Fernández, quiere el asiento junto a la ventana. El también tiene una cámara y dice que quiere sacar fotos del paisaje desde el tren durante el viaje.
Después de dos horas el tren llega a la "Ciudad Perdida" de los incas. Suben a la ciudadela en un bus. El camino es muy serpentino y no es muy ancho. El bus sube y sube y de repente aparece otro bus que baja. El bus pasa muy lentamente porque el camino es estrecho.
Ay, yo tuve un susto cuando el otro bus pasó. Yo creía que íbamos a chocar.
Llegan a la ciudadela y entran en la zona arqueológica. En la entrada hay un restaurante. Son las once. Ellos no tienen mucha hambre ahora, pero el guía les da boletos que pueden usar en el restaurante para almorzar. El señor Fernández y su familia entran. El panorama es magnífico. El señor Fernández saca una foto de sus hijos con las montañas en el fondo.
¿A qué hora vamos a comer?
La señora dice, Yo no tengo hambre ahora. ¿A qué hora quieren ustedes comer? .
Quiero subir hasta la cima primero para sacar una foto. Después podemos almorzar, tal vez a las dos de la tarde. ¿Está bien?
¿Sabes a qué hora el tren sale para regresar a Cuzco?
El guía dice que el tren sale a las cinco. Ustedes van a tener bastante tiempo para ver todo. Nosotros debemos estar en el restaurante a un cuarto para las cinco para tomar el bus que nos lleva a la estación.
Bueno, Rosa y yo vamos a descansar un poco aqui en la sombra. Ustedes pueden ir con el guía. Queremos tomar un refresco. Ustedes van a estar con el grupo, ¿No?
Sí, Papá. Vamos a ir con el guía.